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La lucha de las trabajadoras del hogar llegó a Hollywood

Alfonso Cuarón ha hecho suya la lucha de estas mujeres, que buscan mejorar las condiciones laborales que tienen.

Aunque ya estaba en Los Ángeles, a Marcelina Bautista todavía le costaba creer que acudiría a la ceremonia 91 de los premios Oscar. Horas antes de que Alfonso Cuarón ganara como Mejor Director y Roma fuera galardonada con el premio a Mejor Película Extranjera, Marcelina era sometida al mismo ritual de belleza que las actrices de Hollywood.

Un equipo de especialistas se encargó de peinar, maquillar y elegir un vestido morado de manga larga ––nada revelador–– para que la presidenta del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) la que acudiera a la ceremonia. Junto con Norma Palacio, secretaría general del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, Marcelina vivió esta experiencia, que en realidad tenia un objetivo social bien definido.

Días antes, Alfonso Cuarón invitó a las dos mujeres a la ceremonia más importante de la industria cinematográfica en el mundo, para agradecer y reconocer su labor, pero sobre todo para que aprovecharan los reflectores que significan los Oscar y así promover los derechos de las trabajadoras del hogar.

Cuando Marcelina desfiló por la alfombra roja solo podía pensar en los dos sueños que estaban a punto de cumplirse:  que la película Roma, del mexicano Alfonso Cuarón, ganara una estatuilla y que la lucha por los derechos de las trabajadoras del hogar tomara fuerza en todo el mundo.

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“Fue la experiencia más emocionante escuchar a Alfonso Cuarón (cuando recibió el premio) decir que millones de trabajadoras del hogar no cuentan con derechos laborales y entender que por primera vez un cineasta no sólo refleja en la pantalla grande la temática, sino también contribuye, con lo que puede, para la discusión de del tema”, dice Marcelina en entrevista con RS.

La mujer asegura que era difícil y emocionante ver todo lo que normalmente ve en la televisión cada año. A pesar de lo deslumbrante que era la ceremonia, la gran cantidad de actores caminando a su alrededor y lo imponente del auditorio, Marcelina no dejaba de pensar en el compromiso que tiene por la lucha de estas trabajadoras.

Roma cuenta la historia de Cleo, una trabajadora de de hogar en un casa de la clase media alta a principios de los años 70, que se enfrenta a las largas jornadas de trabajo, a un embarazo no planeado y a la señora de la casa. Yalitza Aparicio da vida a Cleo en el filme de Cuarón, y gracias a su actuación fue que se mostró que la situación de las trabajadoras del hogar no han cambiado en más de cuarenta años.

El filme permitió que el tema y la situación actual tomaran una fuerza impresionante y obligó a la reflexión sobre los derechos de quienes no sólo se encargan de la limpieza en casa, sino que forman parte de la dinámica familiar y social, pero que poco respeto y reconocimiento hay hacia ellos.

En México, se estima que alrededor de 2.4 millones de personas que trabajan en el hogar, 95% de ellas son y están contratadas bajo esquemas informales, al recibir el pago de manera directa, sin recibos o depósitos bancarios, y sin ningún tipo de contrato que establezca derechos y obligaciones entre empleado y patrón.

Ante el furor que causó su película al tocar un tema tan sensible, el cineasta se asumió como defensor de la situación de las trabajadoras.

“Este es un derecho básico y a todos nos conviene una sociedad en donde todos y todas, tengamos garantizados nuestros derechos. La lucha de Marcelina y de miles de trabajadoras del hogar no sólo es por ella, es por todos nosotros”, sostuvo Cuarón en un video que circula en redes sociales y el que aparece junto a Marcelina.

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La ganadora a Mejor Película Extranjera  de los Oscar de este 2019 será ahora la imagen de la lucha de este gremio, y permitirá exponer mejor la situación que viven estas mujeres, para buscar que los patrones contribuyan al cambio de su situación laboral.

Desde noviembre del año pasado, tanto el CECAH como el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar junto con otras.

organizaciones emprendieron la campaña “Roma nos une”, con la que proyectan la película en diferentes ciudades del país e informan sobre la importancia de la firma de contratos entre las trabajadoras y los patrones en distintas modalidades, pero que al final buscan garantizar el bienestar de las mujeres.

Este cambio también se busca en Estados Unidos, donde la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA, por sus siglas en inglés), inició proyecciones comunitarias de la película en 12 ciudades, entre ellas Nueva York, Chicago y Seattle.

Va IMSS por prestaciones

En diciembre del año pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que era inconstitucional y discriminatorio que los patrones de empleadas doméstica no las registraran ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y ellas trabajaran sus servicios en un esquema de informalidad.

En respuesta, el instituto presentó el 18 de febrero  de este año un programa piloto para afiliar a hombres y mujeres que realicen trabajos domésticos,  el cual les permite tener acceso a servicios de atención médica y hospitalaria, medicamentos, incapacidad, pensión por invalidez, fondo de retiro, velatorios y guarderías, entre otras prestaciones.

El objetivo, informó el IMSS, es revertir las condiciones de desigualdad y propiciar bienestar, eliminado la deuda social con este sector laboral y dando las mimas prestaciones que tienen el resto de los trabajadores mexicanos derechohabientes.

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En el programa pueden participar quienes presenten servicios para uno o varios patrones, en actividades de aseo, asistencia y otros inherentes al hogar de una persona o familia. Es necesario que los interesados tramiten su Número de Seguridad Social, en la subdelegación que le corresponda y a la par, el patrón deberá solicitar el aseguramiento en las oficinas de la subdelegación o en el portal del IMSS.

Con la inscripción realizada, el trabajador deberá realizar un trámite en el que, a partir del salario mensual que reciba, se determinará la cantidad que pagará el patrón por concepto de cuota; con ello se generará una línea de pago, el cual puede realizar en banco o por transferencia electrónica.

Al reflejarse el pago, la trabajadora  o trabajador, podrá acudir a la clínica que le corresponda según su domicilio, registrarse y comenzar a recibir los servicios, como ocurre con el resto de los derechohabientes.

Este programa garantiza que las mujeres tengan prestaciones laborales y así dignificar el trabajo que realizan todos los días en un hogar que no es el suyo, pero al que llegan a querer y cuidar como si lo fuera.

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