Del día

No es lo mismo un conciliador a un procurador de la defensa del trabajo

Conciliar: “Poner de acuerdo a dos o más personas entre sí”

Permítanme conversarles, el éxito de la reforma laboral del 1 de mayo de 2019 apuesta al buen desarrollo de la conciliación, la intención es conciliar más del 70% y que una mínima parte se judicialice.

A propósito de conciliar, quiero referirme particularmente a la Ciudad de Tijuana B.C., ya que, puedo asegurar que esta ciudad es la plaza más conciliadora de toda la república mexicana. Se estima, y me consta, que aproximadamente un 95% de los litigios laborales no se concluyen en laudo, hoy sentencias, pues terminan o terminaban con un convenio conciliatorio. Lo que no sucede, que yo sepa, en alguna parte del país en esos porcentajes.

La experiencia me dice que las causas son variadas. Me explico, he escuchado por cámaras empresariales quejarse de falta de mano de obra (sobre todo en la maquila) hay mucha rotación de personal y un trabajador que no le gusta su empleo, sale, cruza la calle y obtiene uno nuevo, esto ocasiona que no tenga interés en litigar.

Por otro lado, es interesante que los abogados obreristas a ellos sí les conviene negociar rápido sus asuntos porque en muchos de los casos ya tienen un costo por aquellos del pago de “publicistas” como diría mi amigo Armando Zapata (en paz descanse); en esta misma tesitura están los abogados patronales hay o había comodidad, era muy cómodo negar el despido, ofrecer el trabajo, revertir la carga de la prueba y negociar en la mayoría de los casos; sin duda la actitud o formación de las autoridades laborales han contribuido a esto.

Hoy en día hay una gran preocupación e incertidumbre entre el gremio, con inicio del funcionamiento del Centro Local de Conciliación.

Les comento, generalmente cuando existe un problema laboral es común que se resuelva dentro de la misma empresa, la mayoría de las veces se llega a un acuerdo. Se elaboraba un convenio, se comparecía a las JLCA y en media hora solucionábamos el conflicto. Un asunto menos para los tribunales, un dinero para el trabajador y honorarios para los abogados y una contingencia solucionada para las empresas, todos ganan.

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