Del día

Semana laboral de 4 días ¿es posible?

Para lograrlo hay que tomar medidas que beneficien a los trabajadores, no que los perjudiquen

Antes de la pandemia, cuando una empresa quería transitar a una semana de cuatro días, hacía lo obvio: eliminaba un día y veía qué pasaba. Esto significaba concentrar cinco días en cuatro, lo que inevitablemente reducía el tiempo destinado a labores concretas. 

Pero en el contexto del aislamiento y los confinamientos de los últimos dos años, las empresas han experimentado mucho y sus ideas están comenzando a reflejar mejor la intención detrás del concepto: mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal. 

Las variaciones comunes son padres que trabajan de lunes a viernes, pero solo en turnos de seis horas; o programadores que hacen tres jornadas de 11 horas. La meta debe ser el 100 por ciento del sueldo y del esfuerzo en el 80 por ciento de las horas, explica Charlotte Lockhart, cofundadora de 4 Day Week Global, organización sin fines de lucro que ayuda a más de 100 organizaciones en seis países a implementar horarios cortos. 

“En esencia, se trata de cambiar la cultura de productividad de una empresa para que no pierda ningún ingreso, pero su gente pueda tomarse un tiempo libre sin perder el salario”, afirma.

Este es un diagnóstico organizacional. “Es realmente un pre mortem”, dice Gorman, quien sugiere considerar las preguntas fundamentales en conversaciones con los trabajadores, en lugar de basarse en sondeos. ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué quieren los empleados? ¿Por qué considerar la transición? ¿Cuáles son los objetivos de la empresa en términos de negocio, productividad y resultados? 

Acortar el horario exige eliminar las ineficiencias. ¿Qué procesos y procedimientos funcionan realmente? ¿Cuáles no? ¿Qué equipos o departamentos duplican tareas? “Tienes que descubrir la forma de tomar decisiones más rápidamente y distribuir la información de manera asincrónica”, dice Meghan Keaney Anderson, directora de marketing de Wanderlust, una plataforma de reserva de aventuras al aire libre.

En México… se hace ‘muy mal’

El modelo de trabajo de cuatro días a la semana por tres de descanso ya es una realidad en México, sobre todo en algunas empresas automotrices y de manufactura.

De acuerdo con expertos, la aplicación de este esquema se está haciendo muy mal, con recortes salariales o jornadas extenuantes de trabajo que llegan a las 12 horas diarias, por lo que se debe discutir cómo construir un esquema justo para empleados y empresas.

Tania Arita, gerente regional del Talent Solutions, de ManpowerGroup, recuerda que hace algunos años, antes de la pandemia, el multimillonario Carlos Slim, sugería este modelo de trabajo, de cuatro días por tres de descanso (4×3).

”El confinamiento por la pandemia, aunado a la escasez de materias primas y chips aceleraron el proceso y ahora muchas empresas en el sector industrial y de manufacturas usan el esquema de 4×3, con horarios diferentes, a veces trabajan 12 horas”, destaca.

El colaborador lo ve más como un beneficio, dice, donde tiene más días para descansar y hacer más actividades que en fin de semana no pueden realizarse y un día que se ahorra para ir a su zona de trabajo; se trabajan las 48 horas a la semana por lo que no se sacrifica salario.

Julieta Manzano, autora del libro Diseñadores del Futuro, Redibujando el Mundo del Trabajo, reconoce que cuesta trabajo evolucionar como país, pero sí es factible esta forma de trabajo flexible para hacer más atractivas a las empresas frente a otras: son otra opción para retener talento.

Lee la nota completa en El Financiero 

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