Del día

El ocaso de Héctor Carreón Garcés

El ex dirigente de las sección 12 del SUTGCDMX está a punto de perder los beneficios que logró en administraciones anteriores

José Héctor Carreón Garcés, secretario general de la Sección 12 “Servicios Médicos” del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), es un personaje extravagante.

Asiduo a las redes sociales, Carreón Garcés presume los suntuosos automóviles de su colección, los yates privados en los que pasea por las majestuosas playas del país, los restaurantes a los que es asiduo y bebe de los mejores vinos. Usa trajes finos y lentes negros, se hace acompañar un séquito de personas de toda su confianza que lo mismo le sirven para hacerle los mandados, cuidarle, amedrentar a los trabajadores que no están de acuerdo con su gestión o a directores de nosocomios a los que les exige canonjías, así como golpear a oponentes, ser lisonjeros con las autoridades  y actuar como indicadores en los eventos en los que participa Carreón Garcés y donde los trabajadores del sector salud son llevados por la fuerza para echarle porras.

Fue vendedor de discos pirata en las inmediaciones de centros hospitalarios, actividad que en 2002 lo llevó a estar preso casi seis meses en el Reclusorio Norte adjudicándole el delito de robo de derechos de autor y falsificación de documentos.

Encontró en el sector salud del gobierno capitalino una minita para obtener recursos económicos, con la venta de plazas, venta de comisiones sindicales, venta de hojas de prestamos y hasta venta de dictámenes médicos, lo que han manifestado agremiados a la Sección 12.

De ser un humilde chofer de ambulancia en el Hospital “Rubén Leñero”, ahora percibe ingresos por 744 pesos anuales, reporta la Secretaría de Finanzas del gobierno capitalino, ya que sin cubrir el perfil ni contar con los conocimientos y la documentación requerida, se desempeña como Jefe de Servicios en la Secretaria de Salud.

Enfrenta un sinfín de demandas de diversa índole, desde penales, administrativas, civiles y hasta electorales, por delitos como piratería, falsificación, amenazas, lesiones, derribo de árboles, pensión alimenticia, delitos electorales, por mencionar algunas.

Su sello son el cinismo, la corrupción, el terrorismo laboral y el tráfico de influencias, haciendo gala de que todos tienen un precio fue como recibió apoyos de la anterior administración del gobierno de la Ciudad de México, particularmente del Subsecretario de Capital Humano de la Secretaría de Finanzas, Miguel Ángel Vásquez Reyes. Esta Subsecretaria dicta las políticas que en materia laboral regulan la relación del gobierno con sus trabajadores, además es la que maneja la nómina de todos los servidores públicos,

Se pensó que, con la llegada de un nuevo gobierno en la capital del país, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, las cosas cambiarían. No fue así, Jorge Luis Basaldúa Ramos es nombrado Subsecretario de Capital Humano y se fortalece la figura de Carreón Garcés y obtiene de los funcionarios de esta Subsecretaria, como José Luis García Martínez, Director de Relaciones Laborales, un sin fin de prebendas, entre otras le otorgan la concesión del restaurante que se encuentra en las instalaciones de Capital Humano y que debería estar a disposición de los trabajadores que ahí laboran con precios módicos que les ayude en su economía, lejos de eso una empresa de Héctor Carreón administra el restaurante con precios muy por arriba de lo pactado.

Jorge Luis Basaldúa Ramos tuvo que dejar el cargo pues no cumplió con la encomienda de la Jefa de Gobierno, de lograr una buena relación con el SUTGCDMX y de no meter las manos en el proceso de elección de la dirigencia del sindicato, el pasado 10 de julio. En ambos casos fallo.

El ahora responsable de la política laboral, Sergio Antonio López Montecino está poniendo orden, pero sobre todo parando la injerencia que Carreón Garcés tenía en el área.  

Va a recuperar el restaurante para que este al servicio de los trabajadores y también le retirará otro negocio que tenía Héctor Carreón, el Deportivo “18 de Marzo”.

Para la administración del deportivo, Carreón Garcés nuevamente creo un empresa y tenia comisionadas a 32 personas, resultando que todos son familiares de él, es decir, que los saco de sus centros de trabajo para laborar en el deportivo; pero cobran en la nomina del gobierno. En este caso por instrucciones de López Montecino, les retiraron las comisiones, lo que creo malestar en el secretario de la Sección 12.

Otro negocio de Héctor Carreón es el vestuario que como prestación el gobierno de la ciudad tiene que entregar a los trabajadores llamados de “campo” para que puedan realizar sus labores. Estamos hablando de limpia, parques y jardines, alcantarillado, alumbrado, entre otros. 

En la administración de Miguel Ángel Mancera indebidamente le dieron al Sindicato el dinero para que comprara el vestuario y se lo entregaran a los trabajadores, lo que no ocurrió ya que el dinero fue desviado para otros fines, aquí el Sindicato se coludió con los proveedores. Algunos de los proveedores eran recomendaciones de Carreón Garcés quien se llevaba su comisión.

López Montecino dio instrucciones de que la compra del vestuario se llevé a cabo como lo establece la Ley de Adquisiciones, es decir a través de licitaciones. Nuevamente Héctor Carreón se molestó y en un acto desproporcionado se atrevió a amenazar a la directora de Adquisiciones, Yésica Luna Espino, por lo que se le abrió la carpeta judicial número 001/2822/2019.

Antes de finalizar el año la Sección 12 deberá de cambiar a su dirigencia par lo cual habrá elecciones que estaban contempladas a realizarse el 26 de noviembre. José Héctor Carreón Garcés pretende contender a pesar de que los Estatutos del SUTGCDMX se lo impiden ya que está sujeto a un proceso penal. Pero además la Nueva Reforma Laboral no contempla la reelección de las dirigencias sindicales.

Además de Carreón Garcés hay tres candidatos más para dirigir a la Sección, como el más fuerte se perfila Alejandro Mayen García, en abril de este año Héctor Carreón realizo una Asamblea Extraordinaria de la Sección 12 con la única finalidad de pretender suspender de sus derechos sindicales a Alejandro Mayen y simpatizantes, siendo que estas no son atribuciones del secretario seccional.

Sintiendo como se desmorona su imperio, se atrevió a falsificar un documento en apariencia emitido por el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA) donde supuestamente el Tribunal le aprueba la Acta de la Asamblea Extraordinaria donde suspende de sus derechos sindicales a Alejandro Mayen y simpatizantes. Obviamente el TFCA no reconoce haber emitido dicho documento.

Sigue acumulando delitos, el SUTGCDMX, particularmente su presidente, Héctor Castelán Moreno, debe pronunciarse al respecto y dejar de promover la reelección de tan negro personaje que no le conviene ni a los trabajadores ni a la organización. 

 

  

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