Con la puerta abierta

Cañonazos y política sucia

A los cuatro vientos se ha gritado, y presumido, que la corrupción ya no existe.

Que, como por arte de magia, fue sepultada de un día para otro.

Sin embargo, la realidad muestra, demuestra y exhibe que la verborrea no ha sido suficiente para inhumar tan deleznable acción que corrompe conciencias y acciones humanas que resultan reprobables.

Más que sepultada, la corrupción pretende ocultarse. Pero esconderla con la palabrería ha sido inocuo.

Tesis inocentes que se ven superadas y rebasadas por la realidad.

Dos ejemplos (joyas diría el tan de moda juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna), ponen en evidencia la triste realidad.

Ambas acciones, inmorales y arbitrarias, se convierten en un infierno que consume los sueños y los delirios de pureza.

Las infames acciones que crecen cobijadas por la teoría, tienen que ver con el Poder Legislativo.

La primera, pero no la más importante, tiene sus orígenes en el Congreso Local de Baja California.

La segunda, quizá más preocupante por la repercusión nacional que se vincula con los buenos deseos expresados al más alto nivel de la política nacional, ocurre en el Senado de la República.

Las dos reliquias de corruptelas, que se contraponen con los buenos deseos presidenciales, son un par de hechos que derrumban las ilusiones de pureza.

Dos machuchones (el gobernador electo de Baja California, Jaime Bonilla Valdez y el senador Martí Batres) están ligados a las corruptelas que se ventilan y desmienten a los sepultureros de las corruptelas.

Esas operaciones ponen a la vista del panorama nacional la suciedad con que se opera políticamente y que son una burda réplica de lo que se atribuye a la mafia del poder.

Cuenta la leyenda que en la época del general Álvaro Obregón nació la frase lapidaria: “quién aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”, con lo que se pretendía ilustrar que alguien aceptaba un soborno. Igual que ahora.

Entonces, como ahora, de manera facciosa (vocablo usado por los inmaculados) el poder del dinero sometió al poder político.

En el Congreso de Baja California 21 diputados votaron a favor de la iniciativa de Morena para derogar el artículo Octavo transitorio, del Decreto 112 de la Constitución del Estado, que mandaba un período de dos años y meses para el gobernador que resultara ganador en la elección del 1 de junio de 2019.

El presidente del Congreso, diputado Bernardo Gómez, denunció que le fue ofrecido un millón de dólares para cambiar el período del siguiente gobernador.

Nadie sabe, o todo mundo oculta, si hubo quiénes fueron víctimas de los cañonazos. Lo real es que la modificación constitucional está vigente.

En la Cámara de Senadores Martí Batres acusa que un grupo de sus pares fue convencido para evitar su reelección, no deponerlo como mañosamente se maneja.

Afirma que para ser persuadidos de votar para evitar su reelección, fueron sometidos a cañonazos monetarios.

Batres, formado en las lides estudiantiles y acérrimo crítico de la deshonestidad de otros gobiernos diferentes al que él pertenece, está obligado a denunciar y públicamente presentar pruebas y denunciar a quien lo hizo y a los que recibieron dinero mal habido.

La tarea de Batres Guadarrama llegó a su fin. Legalmente tiene que ser relevado. No hay ningún golpe de Estado ni asonada. Los 128 Senadores saben que el relevo o la permanencia está establecida política, legal y jurídicamente. No hay sorpresa.

Un tercer evento que bien podría ejemplificarse, es la casual designación del juez Delgadillo Padierna para llevar el caso de Rosario Robles quien es públicamente enemiga de Dolores Padierna y René Bejarano, sus tíos.

Eso sin contar que otro actor de la novela Las Ligas del Poder, Carlos Ahumada, también apareció en escena.

Actuar para limpiar la imagen de los involucrados, es un reclamo generalizado. Porque si hay acusaciones, debe haber culpables y se les debe sancionar.

Los sobornos no están legalizados.

Hay material suficiente para demostrarle al pueblo sabio que la transformación incluye a quienes históricamente han presumido su pulcritud.

Por cierto, las denuncias de los cohechos fueron ventilados por los protagonistas. No es un invento de la prensa fifi. Por tanto los puritanos tienen que defender sus delirios. Y recordar: Con la lengua se tropieza más seguido que con los pies.

Ver más

Notas Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Close