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Pedro Haces, el sindicalista que apuesta por la protección de los patrones

“No podemos patear la gallina de los huevos de oro”, asegura el dirigente de la CATEM

México vive nuevos tiempos y el sindicalismo se ha transformado para proteger las necesidades actuales de los trabajadores, pero también para cuidar y colaborar con los empresarios, quienes son los generadores de las fuentes de empleo.

“CATEM es el que representa al sindicalismo moderno en México. Y decimos que es el sindicalismo moderno porque nos adecuamos al tiempo que México vive, los líderes tenemos que buscar beneficios reales para gente, pero tenemos que buscar también beneficios para el empresario. Si no hay empresarios no existiríamos los trabajadores”, asegura Pedro Haces, dirigente de la Confederacion Autónoma, Trabajadores y Empleados de México (CATEM).

En su discurso, el también senador apuesta por atender tanto al trabajador como al empresario. Por un lado, se debe garantizar que el empleado sea tratado como un ser humano con derechos y no una letra de cambio entre los dirigentes sindicales y los patrones. Pero al mismo tiempo apuesta por la armonización de los derechos de los trabajadores con los factores de producción y el empresario.

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En entrevista con RS, explica que el empresario juega un papel muy importante dentro de la cadena laboral y la generación de empleos, ya que es quien arriesga su capital para instalar una planta o compañía y generar empleos dignos, con un buen salario y prestaciones de seguridad social, tales como vivienda.

“Tenemos que reconocer plenamente que no hay trabajadores si no hay un empresario que nos da la oportunidad de colaborar en sus centros de trabajo, en sus empresas, en sus maquiladoras, y que hay que cuidarlo. No podemos patear la gallina de los huevos de oro”, afirma.

A decir del dirigente, los agremiados del nuevo sindicalismo mexicano trabaja con el sector patronal y no lo amenaza o le cierra la fábrica con camiones, y mucho menos lo obliga a firmar un contrato colectivo antes de siquiera comenzar la construcción de la fábrica.

Por ello, la Confederacion está respaldando al  patrón y al trabajador a través del diálogo y la conciliación entre las dos partes. Uno de los objetivos de la CATEM es que los delegados sindicales atienden los problemas que surjan entre las dos partes, para que se resuelvan dentro de la empresa y no haya necesidad de llegar a las Juntas de Conciliación y Arbitraje, donde los juicios pueden tardar años y afectan tanto al empleado como al empresario.

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Dentro del marco del nuevo sindicalismo mexicano ––que incluye a los patrones––, Haces cuenta que a los dirigentes de la CATEM les preocupa el cierre de las empresas y la fuga de capital que provoca la disminución en la generación de empleos. Por ello, asegura, que México busca que las empresas sean productivas y así todos los trabajadores tengan dinero para llevar dieron a casa.

En temas enfocados a los trabajadores, la CATEM busca nuevas conquistas laborales, como la del aumento de salario mínimo, que ocurrido a finales del año pasado; una mayor capacitación para los empleados, ya que un trabajador mejor capacitado es mejor remunerado; un mayor número de empleos; y la disminución de la inseguridad.

Nuevo sindicalismo con viejos líderes

La CATEM nació en 2012, durante el último año de la administración de Felipe Calderón y ––a decir de su dirigente––surgió como una respuesta a las necesidades actuales de los trabajadores, quienes ya no se sentina identificados con las viejas confederaciones afiliadas al PRI, como la CTM o la CROC.

Pedro Haces salió de las filas de la CTM precisamente hace 16 años, tras la muerte de Leonardo Rodríguez Alcaine, quien fue líder de esa central obrera entre 1995 y 2005, tras la muerte del líder vitalicio, Fidel Velázquez.

“Quiero desmentir que soy sobrino de Rodríguez Alcaine. Yo le tuve una gran admiración a Leonardo Rodriguez Alacaine, fue un gran líder. A la muerte de él, yo deje esa central obrera porque no le vi futuro y no, no soy sobrino”, aclara el senador.

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Los cambios que ha trazado su nueva corporación le han permitido sumar a sus filas a un grupo de dirigentes que tienen entre 30 y 55 años, una nueva generación de líderes sindicales. Sin embargo, todos ellos han emanado ––como él–– de las viejas corporaciones priistas y no son tan jóvenes como dicen ser.

Entre las figuras rescatadas por esta Confederación están José Ignacio del Olmo y Jorge Neyra García, sobrino e hijo de Carlos Aceves del Olmo y Armando Neyra Chávez, dirigentes de la CTM, respectivamente, y que además ocuparon puestos claves dentro de esta confederación.

En sus filas también están Nicolás Plascencia Albiter, secretario general del Sindicato Nacional de Infraestructura y hermano de  Cuauhtémoc Plascencia Alvíter, actual Secretario del Transporte de la CTM; el líder de los ferrocarrileros, Víctor Flores, que tiene más de 40 años en el poder; Abel Domínguez, Reyes Soberanis,  Miguel Angel Bastida, Pedro Chino, Raúl Uribe, y Jesús Llamas, todos ellos viejos líderes del corporativismo sindical que servía al PRI.

Pese a la filiación de sus dirigentes, Pedro Haces asegura que son una nueva generación de líderes sindicales que están activos y recorren todo el territorio nacional escuchando las necesidades de los trabajadores en todos los rincones del país.

–– ¿Les deja una sombra el haber pertenecido a las viejas confederaciones del PRI?

–– No nos deja una sombra, porque creo que en tu vida tienes que dar el paso y yo lo di hace 16 años y ellos también lo dieron. Yo fui del PRI y me fui porque nunca metieron oportunidad de crecer y de la CTM también me fui porque no me dieron la oportunidad. Siempre eran los mismos.

Haces asegura que, contrario a lo que sucede en las otras confederaciones, en la CATEM sí hay oportunidad de crecer y existe la rotación en los puestos. Puso como ejemplo al ahora secretario de organización, quien comenzó hace 21 años en la vida sindical y las áreas juveniles de las confederaciones, y ascendió a un puesto dentro del Comité Ejecutivo Nacional de la CATEM.

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De igual manera, afirma que no planea perpetuarse en el poder, como lo hicieran los líderes de antaño. “No nos vamos a perpetuar en el poder, ¿qué imagen das?  Tú tienes que dejar pasar a las nuevas generaciones, a los que traen al día como están los cambios, como esta la dinámica, eso es importante. Aquí hay democracia hay libertad y hay crecimiento, no somos los mismos de siempre”.

El único legado que Haces planea dejar dentro de la CATEM es que los dirigentes futuros se conduzcan de la misma forma en la que él mismo se ha conducido a lo largo de los años:

No chingar a los empresarios y no chingar al trabajador. Ese es el principio que tiene CATEM.

Además, el senador negó que la Confederación sea la nueva central obrera del presidente Andrés Manuel López Obrador y Morena, pues ésta surgió hace siete años. Sin embargo, Haces ha recibido todo el apoyo del mandatario para fortalecer la CATEM y es una de las personas del mundo laboral en el país más cercana al presidente.

Pese a ello, Haces reiteró que en la Confederación es plural y los dirigentes pertenecen a distintos partidos. Por ejemplo, la senadora Verónica Camino, del Verde Ecologista es la secretaria de Acción Femenil, mientras que el senador panista Raúl Paz funge como delegado del Comité Nacional.

“Ahí te puedo demostrar que no somos de Morena. Yo soy senador de la bancada de morena, pero aquí tu puedes decidir, discernir, votar y creer en que tu quieras, en credo, en partido, en libertades”, afirma.

–– Entonces no van a acarrear trabajadores a los eventos de Morena?

–– No, por supuesto que no.

–– ¿Y nadie está obligado a votar por Morena?

–– Por supuesto que no, por nadie. Aquí no hay linea.

Empresarios tienen voz en la CATEM

Los empresarios y las confederaciones patronales han adquirido protagonismo en los primeros meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tras la presentación de la iniciativa de la reforma laboral en diciembre pasado, y luego con la huelga de las maquiladoras en Matamoros, Tamaulipas.

Aunque la iniciativa se aprobó en el Pleno de la Cámara de Diputados, los empresarios mantienen la insistencia de reformar el documento y pudieron al senado para que abra espacios de diálogo con los sectores involucrados.

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En específico son 12 artículos los que consideran que deben revisarse, pues regulan las relaciones laborales entre patrones y sindicatos, salvaguardan las fuentes de empleo y dan seguridad y certeza juridica a la inversión.

En distintos foros, los empresarios manifestaron su malestar sobre ciertos puntos de la reforma, como el hecho de que se permita la constitución de más de un sindicato dentro de la misma empresa, o que el trabajador tenga derecho a afiliarse al organismo que más le convenga, y no al que tradicionalmente negocia con el patrón.

De igual manera, pidieron que se elimine la negociación del contrato colectivo con otros sindicatos que no sean el que tiene la representación sindical ante el patrón, y que es aquel que tenga el mayor número de afiliados, como lo establece la Ley Federal del Trabajo.

Sobre estos temas, Haces admitió que no esta de acuerdo con que haya varios sindicatos dentro de una misma compañía o dependencia, pues no hay manera en que se logren acuerdos cuando hay más de un representante sindical.

No obstante, señaló que ahora que esta disposición quedó establecida en la ley se deben cuidar las formas e insistió en que se debe cuidar al empresario, repitiendo nuevamente su discurso de atender tanto al patrón como al trabajador.

–– Con la oposición de los empresarios ante la pluralidad sindical, ¿cómo se debe trabajar para que se acepte la negociación con varios sindicatos y se respeten los derechos de todos?

–– Con voluntad, sin extorsionar, sin corrupción, sin corromper. Si hoy 10 trabajadores quieren estar con un sindicato y 20 con otra se tiene que aceptar, porque así lo marca la ley, y tenemos que ser respetuosos de las leyes, me guste o no me guste. Le guste o no le guste al empresario.

–– Y entonces ¿quién se queda con la representación sindical?

El que tiene más afiliados, aunque el trabajador debe estar con el sindicato que te representa, con el que no te quita nada.

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Esta ambivalencia es precisamente la que ha generado incertidumbre entre los trabajadores, ya que no hay claridad sobre los beneficios o perjuicios que puedan tener sus derechos laborales si se afilian a un nuevo sindicato.

No obstante, Pedro Haces asegura que el nuevo sindicalismo protegerá los derechos de los agremiados y la democracia que se está consiguiendo a partir de la reforma laboral que impulsó el gobierno de López Obrador. Eso sí, sin descuidar a quien genera los empleos.

“El nuevo sindicalismo mexicano va codo a codo con el empresario en todo momento”, puntualiza Pedro Haces.

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